Boca Juniors tiene rival confirmado en el playoff de la Copa Sudamericana: O’Higgins de Chile. Pero el sorteo no fue la única novedad. El Xeneize llega al cruce con una desventaja concreta de ritmo competitivo que ya genera preocupación en La Ribera.
El equipo chileno acumulará entre siete y ocho partidos oficiales antes de la serie, repartidos entre la liga local, la Copa de la Liga y la Copa Chile. Boca, en cambio, no tendrá competencia oficial hasta el propio duelo, ya que el fútbol argentino se detendrá durante el Mundial 2026.
Una diferencia de rodaje que no es menor cuando se trata de una eliminatoria de ida y vuelta.

El camino al playoff
Boca llegó a la Copa Sudamericana tras quedar eliminado de la Copa Libertadores. Universidad Católica, con gol de Montes, se impuso 1-0 en la Bombonera y terminó primero en el Grupo D, dejando al Xeneize en segundo lugar y empujándolo al repechaje del torneo continental alternativo.
O’Higgins, por su parte, también llegó a la Sudamericana por la vía del descenso. El equipo de Rancagua había intentado ingresar a la Libertadores pero cayó ante Deportes Tolima en la fase previa. En la Sudamericana terminó segundo en el Grupo C, con tres victorias, un empate y dos derrotas.
En el plano local, según cobertura complementaria consultada, el conjunto chileno marcha octavo en el campeonato chileno con 19 puntos, producto de seis triunfos, un empate y cinco derrotas, fuera de los puestos de clasificación a copas internacionales.
El calendario de O’Higgins antes del cruce
La diferencia de preparación entre ambos equipos es el dato más relevante de cara al playoff. Según información de cobertura complementaria, O’Higgins tiene programados partidos ante Palestino, Coquimbo Unido, Universidad de Chile, Unión Española, Colo Colo y Deportes Recoleta, entre otros, antes de viajar a Buenos Aires. Esos encuentros se distribuyen entre la liga local, la Copa de la Liga y la Copa Chile.
Fechas y sede del playoff
La ida del playoff se disputará la semana del 22 de julio en La Bombonera. La vuelta, la semana del 28, se jugará en Chile, aunque la sede exacta todavía no está definida.
El estadio propio de O’Higgins tiene capacidad para alrededor de 14.000 espectadores, por debajo del mínimo de 20.000 que exige la CONMEBOL. Por eso, desde el club trasandino ya iniciaron gestiones ante el organismo para solicitar una excepción. Si el pedido no prospera, el partido de vuelta se trasladaría al Estadio Nacional de Santiago, una opción que el propio club mira con reservas por los costos logísticos que implica.

Qué viene después para el Xeneize
Si Boca supera a O’Higgins, enfrentará en octavos de final a Recoleta FC, el equipo paraguayo que eliminó a San Lorenzo. El cuadro posible del torneo, según la fuente principal, incluiría a Gremio o Sao Paulo en cuartos y, eventualmente, a River Plate en semifinales, siempre que el Millonario avance en sus propios cruces. Se trata de proyecciones basadas en el cuadro del torneo y no de resultados confirmados.
El desafío inmediato, sin embargo, es resolver la serie ante los chilenos en condiciones de inferioridad en cuanto a ritmo de juego. Llegar sin partidos oficiales a una eliminatoria de Copa es un factor que los cuerpos técnicos suelen considerar determinante, especialmente cuando el rival llega con competencia encima.
La logística del torneo, otro factor
La gestión de un evento de esta magnitud —con sedes, cronogramas y logística cruzada entre países— requiere herramientas precisas. Plataformas como deportes360.ar permiten a organizadores gestionar torneos de punta a punta: desde la publicación del evento hasta la tabla de posiciones en tiempo real.
Boca deberá resolver primero el problema del rodaje. El resto del camino en la Sudamericana puede esperar.